18.10.06


SOBRE LA FILOSOFIA 3


La vida es conflicto. Más o menos, lo dijo el viejo Heraclito, la vida es polemos, guerras, disputas, conflictos.
Hay que entenderlo, pienso, en sentido amplio, vida, referido al cosmos, lo físico, lo biológico, lo humano, con todos los matices que implique.
Llamamos conflictivos a aquellos asuntos que suponen problemas para el ser humano.
Es decir, habría que decir, propiamente, que la vida nos resulta problemática. No podemos afirmar que es conflicto a no ser que presupongamos que disponemos un punto de vista trascendental, objetivo.
Pero citando a Cervantes, si a ti te parece bacía de barbero, a mí me parece el yelmo de Mambrino y a otro le parecerá otra cosa. ¿Podemos, seriamente, sostener que disponemos de ese punto de vista? Porque en tal caso ¿cómo explicar la disparidad en los puntos de vista, filosofías, que, sin duda, existen?

Las respuestas a esta pregunta son conocidas. Una filosofía, concepción del mundo, es correcta, las restantes son erróneas. Con la secuela de preguntas implicadas, cómo sabemos cual es la correcta, porqué hay respuestas incorrectas,…la historia esta llena de ejemplos, que entiendo superfluo enumerar. La alternativa también es conocida, no hay, o, al menos, no podemos conocer la correcta y tenemos que contentarnos con escoger, en cada caso, la que más nos convenga. Trascendentalismo versus relativismo-pragmatista.

Como dice el lenguaje popular esto es lo que hay.

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